100 aГ±os de vida sobre В«Mujeres enamoradas en la citaВ»

October 7, 2021

100 aГ±os de vida sobre В«Mujeres enamoradas en la citaВ»

La revolucionaria novela de D. H. Lawrence conserva su lugar como Algunos de los hitos literarios mГЎs polГ©micos y discutidos.

Por_ NicolГЎs Poblete Pardo

Produjo muchГ­simo durante su corta vida. Fue novelista, poeta asГ­В­ como pintor. Y no ha transpirado consiguiГі acaparar las miradas escandalizadas de el pГєblico gracias a su atrevida novela, В«El enamorado sobre Lady ChatterleyВ». Censurada en las EEUU desplazГЎndolo hacia el pelo en Inglaterra Incluso principios de la dГ©cada de las 60, la novela explora, sobre forma bastante esquema, la conexiГіn sexual entre un trabajador sobre tipo baja asГ­В­ como una mujer aristocrГЎtica. Sin embargo esta no es la Гєnica controversia protagonizada por D. H. Lawrence. De hecho, es la novela que Actualmente celebra 100 aГ±os de vida la que muchos afirman su de mГ­ВЎs grande logro artГ­stico. Con В«Mujeres enamoradasВ» el autor inglГ©s consigue tematizar un tabГє sin igual en su instante el homoerotismo.

Un chaval desadaptado

Nacido en 1885, en un reducido paГ­s minero de la zona inglesa sobre Nottinghamshire, Lawrence fue pieza del circulo trabajador sobre ese espacio riguroso, en donde habГ­a poca cabida de sensibilidades o exquisiteces poГ©ticas, a pesar de que su madre es la formadora clave en su instrucciГіn literaria, debido a su mismo apego por las libros; un trayecto que prometГ­a Asimismo una urgencia social.

Lawrence fue un crio al que le resultГі bastante difГ­cil la adaptaciГіn. Era dado a enfermedades; el ejercicio nunca le atraГ­a. La apariencia paterna tampoco le iba acontecer minero, el destino evidente, nunca era lo de el novio. Mismamente, contra cualquier pronГіstico, Lawrence se hizo transito en el ambiente de las letras al ganar la beca Con El Fin De la escuela secundaria de Nottingham. AllГЎ comenzГі lo que serГ­a su prueba literaria, tomando apuntes para su primera novela.

Ese niño toma nota de su terreno, igual que es indiscutible en sus narraciones altamente autobiográficas. Lawrence hace aderezo de el genio andrógino cuando, por boca de Gudrun, una de las hermanas protagonistas sobre «Mujeres enamoradas», describe el poblado, mientras observa a los mineros, preguntándose “Si aquello era vida humana, si los eran seres humanos, viviendo en un ambiente terminado así­ como rotundo, ¿qué es aquel otro ambiente en que la novia se encontraba, el mundo exterior a aquello?”.

Esta permanente vigilancia en el ambiente exterior versus el interior; en lo que vemos sobre manera incuestionable y no ha transpirado lo que tememos en el fuero interno, resulta una constante en Lawrence.

(Dis)locaciones

Una figura inseparable al momento de leer a Lawrence serГ­В­a la omnipresente Frieda, con quien estableciГі una duradera comunicaciГіn. La novia lo acompaГ±arГ­a en un sinfГ­n sobre travesГ­as, muchas amargas. Su reputaciГіn ya se empezaba a consolidar igual que la sobre un provocateur, por no aseverar un pornГіgrafo, asГ­В­ como las crГ­ticas a las novelas le hacen complejo su camino literario. De lugar en punto, con las erosiones histГіricas del momento en Europa el autor ya posee un nutrido currГ­culo.

Posteriormente sobre ires desplazГЎndolo hacia el pelo venires, Lawrence volviГі a Inglaterra con Frieda, de casarse en 1914, anualidad que da inicio a durante la reciente conflagraciГіn Mundial. Luego sobre la lucha, la pareja se embarca en un largo trayecto que las permite recorrer Sri Lanka, Australia y, para terminar, los EEUU. Aunque la salud de Lawrence serГ­В­a todo el tiempo frГЎgil y, despuГ©s de contraer tuberculosis, las cosas se precipitan. El autor muere a la prematura permanencia sobre 44 aГ±os, en Vence, Francia.

Cien aГ±os han anterior sobre В«Mujeres enamoradasВ», y no ha transpirado En la actualidad podemos ver que el legado de Lawrence es indispensable para interpretar cГіmo su exploraciГіn abriГі el camino de una avenida en la cual muchos otros han comenzado a circular. Lo que en su momento era pornografГ­a y obscenidad, es hoy por hoy la herencia. La conmociГіn de Lawrence, que le valiГі enemigos asГ­В­ como censuras, ha hecho factible repensar y resignificar cualquier un universo en torno a la sensibilidad desplazГЎndolo hacia el pelo a la emociГіn, nunca simplemente en tГ©rminos sobre la sexualidad femenina, sino en un sinfГ­n sobre pulsiones que hablan de fluidez, diversidad y desarrollo sobre las lГ­mites que solГ­an fijar categorГ­as con absoluta rigidez.

Lawrence por sГ­ mismo

Las prГ­Віximos citas revelan la alianza dentro de espГ­ritu y cuerpo humano que el autor concibe

“Esto es lo que creo Que yo soy yo. Que mi alma serí­a un bosque confuso. Que mi ‘yo’ popular jamás será más que un reducido Naturalmente en el bosque. Que dioses, extraños dioses, se aproximan desde el bosque hacia el Naturalmente sobre mi ‘yo’ conocido, y no ha transpirado luego se retiran. Que debo tener el coraje Con El Fin De dejarlos ir y aproximarse. Que nunca le permitiré a la humanidad que ponga ninguna cosa referente a mí, No obstante que intentaré todo el tiempo apreciar desplazándolo hacia el pelo entregarme a las dioses en el interior sobre mí y no ha transpirado a los dioses sobre otros varones y no ha transpirado mujeres. Ese serí­a mi credo”.

“Ninguna forma sobre apego está mal, invariablemente que sea amor… El apego tiene la extraordinaria variedad sobre maneras. Desplazándolo hacia el pelo eso es cualquier lo que Existen en la vida, me parece… En Caso De Que niegas la variacií³n en el apego, niegas completamente el amor. En caso de que intentas especializar el apego en un solo set de sentimientos aceptados, por lo tanto hieres el alma misma del apego. El apego debería acontecer multi-forme; si no, es solo tiranía, solo muerte”.

Hombres enamorados

La labor de Lawrence se impuso a pesar de http://datingopiniones.es/match-opinion/ el rechazo que provocaba el tabú homosexual en esos tiempos. Poco an escaso su esquema fue penetrando en las circuitos más conservadores, principal con cautela, progresivamente con pasmo. Lo que, como podrí­a ser, el académico Paul Hammond veía igual que el “ideal de amistad masculina”, con un duro factor homoerótico, comenzaría a modelarse igual que la posibilidad de exploración que es recibida por un sinnúmero sobre autorías en las que hallamos distintas huellas Jeanette Winterson, Michael Cunningham, André Aciman, Edmund White, Gore Vidal, Manuel Puig, Pablo Simonetti.